Detras de la aprobación de las firmas para la convocatoria al referendo revocatorio hay todo un andamiaje de los sectores y grupos económicos que quieren recuperar el gobierno de la capital, que perdieron hace una decada, pues para un capitalista no es bueno eso de estar regalandole cosas a la gente, sin que paguen nada por ello.
Los embates del procurador, del fiscal, del contralor y hasta de la veedora no han logrado el efecto de derrocar al Alcalde, por ello ahora ven en esta nueva opción la posibilidad de expulsar al gobernante del palacio de Lievano, con la confianza que la mala prensa y los errores de la adminsitración serán suficientes para que al rededor de un millón y medio de Bogotanos y bogotanas salgan a respaldar su iniciativa votando para revocar el mandato.
La tarea para los que creemos que el gobierno de Bogotá, a pesar de sus errores, tiene la oportunidad de terminar su periodo es no acudir a las urnas, pues nuestro voto aunque sea negativo sumará a los votos necesarios para hacer valido el Refrendo y hacer uso de los espacios de participación para exigirle al alcalde lo que creemos que no ha hecho.
Enfrentar la corrupción no es facil, gobernar bien tampoco, pero con una ciudadanía activa, participe y exigente, un gobernante equilibra las fuerzas frente a los poderes economicos... para que seamos los ciudadanos y ciudadanas lo que gobernemos la ciudad y no los dueños de los capitales que siempre querran más... como es eso de no cobrar el agua, bajarle el precio al transmilenio reduciendo las ganacias de los operadores... compartir la sganancias del suelo para los constructores.... a un "loco" como esos hay que revocarlo, antes que nos cambie el POT, diciendo cosas que la gente no entiende.
El concejal que presentó ponencia negativa a la modificación del Plan de Ordenamiento Territorial es Miguel Uribe, hijo de Diana Turbay, la hija del expresidente que heredó su nombre a uno de los más grandes barrrios de origen informal en Bogotá, por que pa él es mejor seguir ubicando gente en la periferia, expuesta a los riesgos de deslizamiento o inundación como Bosa, por que alli es más barato el suelo que en el centro donde ya hay instalados servicios y hay disponibilidad de transporte público.
mayor información http://es.wikipedia.org/wiki/Gustavo_Petro
http://www.youtube.com/watch?v=Sf47hUCqLuA
Juan Castellanos
sábado, 8 de junio de 2013
jueves, 8 de septiembre de 2011
A pesar de la nueva ley electoral surgen nuevos movimientos políticos en Colombia
Visita mi blog Juan Castellanos http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=166826116987495466&postID=3440320380217356889
La ley electoral recientemente aprobada, incrementó el valor mínimo del porcentaje electoral para que los partidos políticos puedan subsistir, esto ha hecho que en las pasadas elecciones parlamentarias varios partidos hayan perdido su personería jurídica.
Para algunos esto atenta contra la democracia y el derecho a la participación, generando concentración de partidos y caciques “electorales”, para otros le confiere al ejercicio de la política una mayor seriedad, evitando la proliferación de “microempresas electorales” y de “fabricas de avales”
Lo cierto es que han desaparecido partidos cuestionados por diversas razones, como el Pacto, Convergencia Ciudadana y Alas Equipo Colombia, que tenían cabezas electorales visibles, vinculadas con la parapolítica. Esto puede entonces ser tomado como un resultado positivo de la nueva ley electoral, pues depura el ejercicio político, liberándolo de estos vínculos nocivos para el país; sin embargo ahora han surgido otros partidos y movimientos como PAIS, MIO o Progresistas, de uno de estos se ha revelado a través de algunos medios que está vinculado con el ex senador Juan Carlos Martinez Sinisterra (preso por parapolítica) y el destituido gobernador del Valle, Juan Carlos Abadía. También ha sido de público conocimiento que algunos de estos partidos no han desaparecido sino que se han fusionado o simplemente cambiado de nombre, como el PIN que es Convergencia.
El surgimiento de nuevos movimientos significativos de ciudadanos, en este momento se puede realizar a través de un proceso de recolección de firmas, que apoyan la inscripción de las candidaturas ante la Registraduría Nacional; que un número significativo de ciudadanos (20% del censo electoral respectivo) avale con su firma esta iniciativa fortalece la democracia, pues frente al aval que concede un reducido número de dirigentes de un partido, es evidente la diferencia numérica.
Más de cien mil personas respaldaron con su firma la intención de Gustavo Petro de postular su nombre al segundo cargo en importancia en Colombia, y este respaldo está refrendado con los resultados de las encuestas, aunque no puede decirse lo mismo con respecto a Gina Parody, que “cacareo” sus más de doscientas mil firmas pero las encuestas no la favorecen, a pesar que se ha filtrado que pagó una de estas.
Lo que quizá muy pocos saben y puede ser al clave de esta diferencia, es que este proceso democrático no es tan fácil, la recolección de firmas no siempre revelan el verdadero apoyo, un afirma no s ele niega a nadie, menos si es una bella dama quien la solicita, pues se puede pagar a muchas hermosas niñas y apuestos jóvenes que realicen esta labor, es decir que con plata se puede resolver este asunto.
Luego viene el tema de la póliza, que espanta a muchos y prefieren recibir el aval de partidos cuestionados o desconocidos, que por una “módica” suma o simplemente por mantenerse vigentes entregan el aval para la inscripción; no es solo el costo de la prima de cada póliza, sino la garantía que se da por ella, que en el caso de las localidades supera los cincuenta millones, por lo cual las aseguradoras exigen por ejemplo la hipoteca de inmuebles de los candidatos, pero esto nuevamente se resuelve con plata y por ello pueden surgir movimientos políticos que son financiados por capitales ilícitos.
Para completar mínimo el 20% del censo electoral en una localidad de Bogotá, se requieren en promedio siete mil firmas, que si se tradujera en votos correspondería casi a dos curules de ediles, las mayores votaciones para ediles en Bogotá hace cuatro años, estuvieron en promedio sobre los tres mil votos, lo anterior revela que el esfuerzo para convencer a alguien que firme es superior en número al que se requiere para ser elegido, es decir la recolección de firmas no es fácil.
A lo anterior hay que sumarle que el número mínimo, debe corresponder a cedulas inscritas en el censo electoral y cada una de las casillas de los datos debe ser diligenciada por los ciudadanos respectivos, lo cual genera invalidez de muchas firmas, así que en promedio se requiere presentar diez mil firmas por cada lista.
En este momento en Bogotá. la Registraduría ha certificado las firmas presentadas para la inscripción de los dos candidatos a la Alcaldía y la del concejo de Progresistas que acompaña a Gustavo Petro, pero continua en el proceso de verificación de las firmas para los ediles locales, de acuerdo con el comunicado de la Registraduría “Un equipo de expertos en las Oficinas Centrales de la Registraduría Nacional del Estado Civil en Bogotá, se encargan de verificar que las firmas tengan los datos completos, que no haya firmas repetidas, que todos los apoyos correspondan al censo electoral del municipio y un análisis grafológico para comprobar que no hay “planas” o conjuntos de firmas suscritas por un mismo amanuense, ni folios fotocopiados, entre otros aspectos.”
Por ahora, de plano, no ha certificado las firmas presentadas por algunos movimientos, por la ausencia del nombre del candidato que respaldan las firmas, cabe la pregunta si este proceso se hizo sin tener los nombres y quizá importaba más la inscripción de listas para apoyar la elección de candidatos al concejo, que pagaron esta recolección.
Par mayor información pueden acceder a la Registraduría http://www.registraduria.gov.co/comunicadodeprensa-2011226.html
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